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Intolerancia a la Lactosa en Ancianos

La intolerancia a la lactosa en ancianos puede ser de dos tipos. Una hereditaria, que el paciente reconocerá, al haber pasado toda la vida con ella. Y otra adquirida, que puede aparecer en cualquier momento de la vida, sin avisar. Esta afección se produce cuando el organismo no es capaz de asimilar la lactosa y se producen diferentes trastornos y molestias estomacales. En España la población que sufre intolerancia a la lactosa es de un 15%. En este porcentaje se encuentran las personas intolerantes de nacimiento y aquellas que han desarrollado la intolerancia a la lactosa a lo largo de su vida.

Causa de la Intolerancia a la Lactosa en Ancianos

Las causas no genéticas de la intolerancia a la lactosa son variadas, pero se pueden resumir en:

  1. Infecciones intestinales.
  2. Efectos secundarios de medicamentos.
  3. Malnutrición.
  4. Enfermedades crónicas del intestino.
  5. Diabetes.
  6. Celiaquía.

Todos estos factores pueden causar un disminución de la enzima lactasa, que es la encargada de una correcta digestión de la lactosa.

Síntomas y Tratamiento

Los síntomas en personas con intolerancia a la leche pueden variar de un individuo a otro. Además, la cantidad de leche que provoca una reacción también puede variar. No obstante, si los síntomas son persistentes acuda a su médico para un diagnóstico certero. Los síntomas más frecuentes son: gases, distensión y calambres abdominales, diarrea, náusea, sudoración fría, dolor de cabeza y fatiga. Los problemas relacionados con el consumo de leche pueden provocar la deficiencia de minerales como el calcio y el potasio. Además de una carencia de vitamina D. Nutrientes esenciales para mantener los huesos fuertes. Y evitar caídas o enfermedades como la osteoporosis.

El tratamiento pasa por 4 acciones:

  1. Excluir la lactosa de la dieta, para que no se produzcan los trastornos relacionados a su consumo.
  2. Sustituir la leche por otros productos que contengan los nutrientes que aporta la leche.
  3. Asegurar, mediante la lectura del etiquetado, que no se consumen productos con lactosa añadida. Como es el caso de algunos embutidos o los productos precocinados.
  4. Consumir lactasa en productos. El yogur natural contiene bacterias que producen la enzima y pueden ayudar a mejorar los síntomas de la intolerancia.

Dieta de los Mayores

Residencia Visierra pone a su disposición un servicio de cocina propia. Donde se elaboran menús individualizados, que atienden a todas sus necesidades alimenticias. Tienen en cuenta intolerancias, alergias y dietas recomendadas por el equipo médico. De esta forma se asegura el bienestar gástrico de los residentes. Si está buscando una residencia de ancianos en Granada, no lo dude más. Pida cita para visitar las instalaciones, conocer al personal y comprobar el buen trato que se da a los residentes.

Recomendaciones de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología sobre el consumo de lácteos.

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